América Latina en la crisis civilizatoria

Autor: Omar Sid
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América Latina vuelve a encontrarse en el epicentro de la reconfiguración del orden mundial. La Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos 2025 y los documentos chinos sobre seguridad no describen únicamente una competencia geopolítica, sino que revelan una crisis profunda del orden colonial moderno. Para la región, la disyuntiva no es elegir entre potencias, sino decidir si continuará reproduciendo una dependencia periférica o si intentará construir una soberanía propia en un mundo cada vez más multipolar.

Introducción: crisis, no disputa doctrinaria

El análisis de la Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos – 2025 y de los Libros Blancos de la República Popular China sobre seguridad y desarme no puede reducirse a una simple comparación de enfoques geopolíticos. Estos documentos son síntomas de un proceso mucho más profundo: una crisis civilizatoria del orden mundial contemporáneo, descrita por el filósofo Ramón Grosfoguel como la crisis de la modernidad/colonialidad.

No se trata de una turbulencia coyuntural, sino de una transformación estructural del sistema global de poder, economía y producción de conocimiento, en cuyo centro América Latina aparece cada vez con mayor frecuencia.

Tres niveles del desplazamiento civilizatorio

1. El colapso del modelo neoliberal

El neoliberalismo, cuyos orígenes se remontan al golpe de Estado en Chile en 1973 y al experimento de los “Chicago Boys”, fue globalizado durante las décadas de 1980 y 1990. Su crisis se hizo evidente tras 2008, pero fue la pandemia de COVID‑19 la que expuso definitivamente su fracaso: la mercantilización de la vida, el nacionalismo vacunal, las muertes evitables y la subordinación de la gobernanza global a los intereses corporativos.

Sin embargo, la crisis del neoliberalismo no implica el colapso automático del capitalismo. Los sistemas no se derrumban por sí solos: su transformación requiere fuerzas políticas y sociales capaces de articular una alternativa en favor de las mayorías.

2. La descomposición del orden internacional de posguerra

El orden mundial posterior a 1945, basado en el sistema de Bretton Woods y en las Naciones Unidas, reprodujo desde su origen jerarquías coloniales bajo una retórica liberal. Hoy, ese orden pierde rápidamente legitimidad: la ONU no logra prevenir guerras, las instituciones financieras internacionales erosionan su credibilidad y el G7 ya no refleja la distribución real del poder económico global.

El auge de formatos alternativos —BRICS+, la OCS y distintos bloques regionales— evidencia la fragmentación del consenso occidental y la transición hacia una multipolaridad conflictiva.

3. El retorno de Asia como centro civilizatorio

Por primera vez desde la expansión europea, Asia vuelve a convertirse en el centro de la economía y la tecnología mundiales. China propone un modelo alternativo de desarrollo —soberano, tecnocrático y basado en la planificación estatal— que cuestiona la pretensión de universalidad de los valores occidentales.

La respuesta de Estados Unidos a este desplazamiento queda fijada en la Estrategia de Seguridad Nacional 2025: un abandono gradual de la hegemonía global en favor de la concentración en los «intereses vitales», especialmente en el hemisferio occidental.

América Latina y la nueva lógica de Estados Unidos

La Estrategia de Seguridad Nacional de EE. UU. 2025 redefine a América Latina no como periferia, sino como zona de seguridad nacional directa. El documento señala explícitamente la inadmisibilidad de la presencia de «actores extrarregionales» en sectores estratégicos del continente.

En la práctica, esto implica una actualización de la Doctrina Monroe: la soberanía latinoamericana es aceptada solo en la medida en que no contradiga los intereses de Washington. No se trata de valores, sino de subordinación funcional.

Para países como Chile, esto supone el paso del estatus de «vitrina neoliberal» al de nodo logístico y proveedor de recursos estratégicos: cobre y litio, acompañado de exigencias para limitar la cooperación con China.

China: una alternativa sin universalismo

Los Libros Blancos chinos de 2025 proponen una retórica distinta: multipolaridad, no injerencia y rechazo a los bloques militares. China no aspira a una universalidad civilizatoria ni impone una ideología, aunque permanece integrada en el sistema capitalista mundial.

La diferencia radica en el tipo de asimetría: el modelo chino no se basa en jerarquías raciales y culturales propias del imperialismo occidental. Sus inversiones en América Latina se concentran en infraestructura, energía y tecnología, a menudo sin las condiciones políticas características de las instituciones occidentales.No se trata de liberación, sino de una ampliación del margen de maniobra para los países de la región.

India y Rusia: antigemonía sin lógica de bloques

India mantiene la tradición del no alineamiento estratégico, desarrollando relaciones paralelas con Estados Unidos, Rusia y China. Rusia, pese a su menor peso económico, sigue siendo un actor clave gracias a su autonomía militar y a su resistencia a la presión occidental.

Su interacción configura no un bloque rígido, sino una red de alianzas situacionales que erosiona la lógica binaria de «Occidente contra el resto».

Conclusión: la elección no es entre potencias, sino entre modelos

La Estrategia de Estados Unidos 2025 busca no tanto describir la realidad como imponerla, restringiendo la autonomía latinoamericana dentro de los límites de una «soberanía aceptable». China y otros polos de poder no son fuerzas emancipadoras, pero sí cuestionan el mito de la inevitabilidad de la subordinación unipolar.

El principal obstáculo para la soberanía regional se encuentra en el interior: élites que convierten la política exterior en una extensión de intereses económicos privados.

La elección de América Latina hoy no es entre Washington y Pekín. Es una elección entre la reproducción del orden colonial y la construcción de una soberanía pluripolar, en la que la región deje de ser periferia y vuelva a convertirse en sujeto de la historia.

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