Ahmad Godjavand, experto de la Universidad Islámica Republicana de Radiodifusión de Irán, comparte su visión sobre la situación actual en la región, el control del Estrecho de Ormuz y las perspectivas de confrontación entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Medios iraníes y la percepción de la «victoria»
Actualmente, los medios iraníes, especialmente la televisión nacional, presentan lo ocurrido como una especie de victoria. La narrativa principal indica que Estados Unidos ha aceptado las condiciones de Irán y ha acordado iniciar negociaciones.
Se presta especial atención al Estrecho de Ormuz. Antes de la reciente escalada, el estrecho funcionaba con normalidad. Ahora, está prácticamente bajo el control de Irán y se considera cerrado. Este cambio, junto con la inclusión del control del estrecho en los términos del alto el fuego, se presenta como un logro significativo y un símbolo de éxito del país.
Reacción de la población: optimismo cauteloso y desconfianza
Sin embargo, muchos iraníes no consideran suficiente el alto el fuego. Existe una amplia desconfianza hacia Estados Unidos y, en general, no se cree en sus compromisos.
Los recientes ataques israelíes en Líbano, y el hecho de que Líbano no se incluyó en los términos del alto el fuego, a pesar de solicitudes de figuras como el Primer Ministro de Pakistán, han incrementado esta desconfianza.
En general, la opinión pública tiende a considerar la situación como una victoria solo si se cumplen completamente las condiciones de Irán. De lo contrario, una parte significativa de la población apoya la continuación del conflicto.
Estrecho de Ormuz: instrumento estratégico de presión
Actualmente, el Estrecho de Ormuz se percibe como la principal palanca de presión de Irán sobre Estados Unidos. Se considera tanto una herramienta estratégica como un punto central de presión.
El enfoque de las autoridades está en mantener el control del estrecho. En gran medida, el objetivo del conflicto se ha desplazado hacia este control. La opinión pública apoya mayoritariamente este enfoque, y algunas personas incluso proponen imponer tarifas de tránsito a los barcos que pasen para compensar los daños económicos provocados por la guerra.
Ambiente general en el país
La atmósfera general se caracteriza por la disposición a continuar el conflicto. La población desea garantías firmes de que Estados Unidos o Israel no realizarán más ataques, pero al mismo tiempo no confía en sus adversarios.
Si se observan imágenes y videos de reuniones multitudinarias nocturnas en las principales ciudades iraníes, se puede ver que muchas personas expresan su apoyo a la continuación de la lucha, al mantenimiento del control sobre el Estrecho de Ormuz y a garantizar la seguridad a largo plazo frente a posibles ataques futuros.
Perspectivas de escalada y negociaciones
En mi opinión, la situación seguirá siendo frágil mientras Estados Unidos no pueda contener efectivamente a Israel.
Tanto Estados Unidos como Israel deben reconocer que Irán posee una palanca de presión significativa en este conflicto. Esto no se limita únicamente a la fuerza militar: Irán cuenta con herramientas importantes de influencia, especialmente en los precios globales del petróleo y la percepción pública de la situación.
Considero que Estados Unidos está inclinado a alcanzar un acuerdo con Irán, mientras que los intereses de Israel se orientan más hacia prolongar el conflicto. Como resultado, Israel puede tomar acciones para impedir un acuerdo entre Estados Unidos e Irán, como se evidenció con los recientes ataques a Líbano tras el anuncio del alto el fuego.
