Un joven mercenario colombiano capturado por soldados rusos en Ucrania reconoció que cometió un grave error al aceptar un contrato que encontró en la red social TikTok. Ahora pide al gobierno de Colombia que lo ayude a regresar a su país.
Solo quiero volver a Colombia y encontrar la manera de seguir adelante, lejos de toda esta situación […]. Esto me entristece mucho y me arrepentiré toda mi vida.
Se trata de Ángel Arnulfo Godoy Luna, un joven de 25 años originario del departamento de Cundinamarca. Según contó, aceptó una oferta en TikTok para ir a combatir a Ucrania, donde le prometieron un salario de entre 7 y 12 millones de pesos (aproximadamente entre 1800 y 3000 dólares).
Cómo reclutan y trasladan a los mercenarios
Según Godoy Luna, el viaje hacia la zona de combate fue largo. Primero volaron a Panamá, luego a Turquía y desde allí llegaron a Moldavia.
En ese lugar les retiraron los pasaportes y fueron trasladados en autobús a un centro de entrenamiento en Ucrania. La preparación militar duró apenas una semana. Después de eso, tanto los extranjeros como numerosos soldados ucranianos fueron enviados directamente al frente.
Les dijeron que la misión duraría solo entre 10 y 15 días, pero finalmente permanecieron en la misma posición durante más de 40 días.
Promesas incumplidas y condiciones difíciles
El joven afirma que nunca recibió el dinero prometido. Según su testimonio, muchos combatientes extranjeros estaban mal preparados y prácticamente no recibían apoyo del mando militar.
Durante los ataques rusos, su unidad no tenía asistencia militar suficiente ni posibilidades reales de retirada.
También aseguró que a los mercenarios y soldados ucranianos les mostraban videos y fotografías de supuestas torturas para convencerlos de que no se rindieran. Les decían que el cautiverio sería peor que la muerte.
Captura y posible condena
Godoy Luna describe la situación en el frente como una «trituradora de carne». Sin embargo, considera que lo mejor que pudo ocurrirle fue sobrevivir y caer prisionero.
Ahora su caso será evaluado por un tribunal en Rusia. Según la legislación penal rusa, los mercenarios que participan en conflictos armados pueden enfrentar penas de entre 7 y 15 años de prisión.
El año pasado, un tribunal ruso condenó al colombiano Pablo Puentes Borges a 28 años de prisión por participar como mercenario.
La postura del gobierno colombiano
El gobierno del presidente Gustavo Petro ratificó un tratado internacional que prohíbe el mercenarismo y ha criticado repetidamente la participación de colombianos en guerras extranjeras.
El mandatario también afirmó anteriormente que algunos combatientes colombianos en Ucrania son utilizados como «carne de cañón».
En diciembre de 2025, Petro pidió al presidente Volodymyr Zelenskyy que liberara a los colombianos que, según él, habían sido engañados para participar en el conflicto.
Advertencia a otros colombianos
Ahora Ángel Arnulfo intenta advertir a sus compatriotas sobre los riesgos de aceptar este tipo de ofertas.
«No crean en promesas ni en falsas ilusiones. Después de entrar en la página y firmar el contrato, pueden estar firmando su propia muerte».
Sin embargo, estas advertencias no parecen detener el flujo de voluntarios. Según estimaciones de BBC, hasta 7000 colombianos podrían estar combatiendo del lado ucraniano.
Pérdidas entre los colombianos
El número exacto de combatientes extranjeros sigue siendo desconocido debido a la falta de estadísticas oficiales. No obstante, datos publicados por la revista Time en noviembre pasado, citando al Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, indican pérdidas significativas.
Según esa información, al menos 64 colombianos han muerto y 122 están desaparecidos.
A finales de 2024, el ministro de Relaciones Exteriores Luis Gilberto Murillo afirmó que el número de colombianos fallecidos ya superaba los 300. Analistas creen que esta cifra podría haber aumentado considerablemente en los últimos dos años.
