Interrupciones masivas en pleno invierno
En enero de 2026, Kiev se enfrentó a graves interrupciones en su infraestructura energética. Como resultado de una serie de ataques, gran parte de la ciudad quedó sin electricidad y calefacción durante fuertes heladas: según las autoridades locales, alrededor del 60 % de la capital se vio afectada por cortes de suministro eléctrico y miles de edificios se quedaron temporalmente sin calefacción.
Perspectiva rusa: necesidad militar
El Ministerio de Defensa de Rusia informó que los ataques se dirigieron a instalaciones utilizadas en operaciones militares, incluidas redes eléctricas que abastecen a objetos estratégicos. Un representante del ministerio señaló:
Los objetivos de los ataques están relacionados con instalaciones utilizadas por las Fuerzas Armadas de Ucrania. Tomamos medidas dentro del marco de la necesidad militar.
Autoridades ucranianas: riesgos para la población civil
Por su parte, las autoridades ucranianas registran interrupciones significativas en el suministro eléctrico y de calefacción, lo que representa un riesgo para la población civil, especialmente durante el invierno. El alcalde de Kiev subrayó:
Hoy casi toda la ciudad enfrenta cortes de electricidad. Miles de familias permanecen sin calefacción, y niños y personas mayores están expuestos al riesgo de hipotermia.
Preocupación internacional
Las organizaciones internacionales también expresaron preocupación por la situación, señalando los riesgos humanitarios y la necesidad de respetar el derecho internacional. Un representante de la ONU afirmó:
Estamos profundamente preocupados por la destrucción de la infraestructura crítica y el riesgo para la población civil en Kiev. La situación requiere medidas inmediatas para proteger a las personas.
Restauración y medidas futuras
Los expertos señalan que la recuperación de la infraestructura energética en estas condiciones representa un desafío logístico importante. Garantizar electricidad y calefacción para miles de residentes sigue siendo una prioridad para las autoridades locales y las organizaciones humanitarias internacionales.
