ALTNV: el nuevo virus transmitido por garrapatas procedente de China

Qué es este virus?

A principios de septiembre de 2026, en la prestigiosa revista médica The New England Journal of Medicine se publicó un artículo que provocó una amplia resonancia en la comunidad científica. Investigadores chinos del Laboratorio Estatal Clave de Patógenos y Bioseguridad de Pekín informaron del descubrimiento de un ortonairovirus patógeno previamente desconocido.

Se identificó un nuevo ortonairovirus patógeno, al que denominamos «nairovirus de la garrapata asiática de cuernos largos» (Asian longhorned tick nairovirus — ALTNV), — dice la publicación.

El virus pertenece al género Orthonairovirus (familia Nairoviridae), un grupo que incluye algunos de los patógenos transmitidos por garrapatas más peligrosos, como el virus de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo. El análisis genético mostró que ALTNV tiene menos del 80,04% de similitud en secuencias de aminoácidos con otros representantes conocidos del género, lo que confirma su carácter único.

Es importante señalar: ALTNV no es un virus «nuevo» en sentido estricto. El caso de infección más antiguo conocido data de 2009, pero su identificación y descripción como patógeno independiente se publicaron solo el 2 de septiembre de 2026.

Geografía y estadísticas

El virus se detectó en cuatro provincias del centro y este de China: Henan, Hubei (incluida Wuhan), Anhui y Shandong.

En el estudio se analizaron muestras de 3.163 pacientes con fiebre y antecedentes de picaduras de garrapatas. En 329 de ellos (alrededor del 10,4%) se confirmó infección por ALTNV. Además, entre los pacientes cuyo test para otro virus transmitido por garrapatas (DBV) resultó negativo, la proporción de positivos para ALTNV alcanzó el 15,1%.

Los investigadores señalan que ALTNV es un ortonairovirus recientemente descubierto, transmitido por picaduras de garrapatas y capaz de causar enfermedad febril en humanos, — escribe el medio ruso Obshchestvennaya Sluzhba Novostey.

El principal vector resultó ser la garrapata asiática de cuernos largos (Haemaphysalis longicornis). El estudio de casi 47.500 garrapatas de 15 provincias mostró que el ARN viral está presente en aproximadamente el 1,29% de todas las muestras, y entre las garrapatas de esta especie, en el 1,75%.

Síntomas y evolución de la enfermedad

En los pacientes infectados únicamente por ALTNV, la enfermedad suele cursar como un cuadro gripal. Los síntomas más frecuentes son:

  • Fiebre (temperatura elevada)
  • Fatiga intensa — observada en el 84% de los pacientes
  • Trastornos gastrointestinales — en el 80%
  • Trombocitopenia (disminución del nivel de plaquetas) — en el 38%, lo que en casos graves puede provocar hemorragias internas
  • Elevación de las enzimas hepáticas — en el 36%

Todos los pacientes se recuperaron sin secuelas, — se subraya en el estudio.

Así, la infección aislada por ALTNV, según los datos disponibles, no provoca desenlaces fatales. Sin embargo, la situación cambia radicalmente en caso de infección simultánea con otro virus transmitido por garrapatas.

La doble infección (coinfección) — el principal peligro

Un peligro especial representa la infección simultánea por ALTNV y DBV (virus Dabie bandavirus, también conocido como virus SFTS). El estudio mostró que, de 38 pacientes con dicha coinfección, siete fallecieron, lo que representa el 18,4%.

Lo que realmente es peligroso en esta situación es que la garrapata puede transmitir otro virus característico de la región asiática: el virus Dabie. La infección simultánea por estos dos virus ocurre con bastante rareza, pero es posible, — declaró el pediatra e infectólogo Roman Rumyantsev.

En los pacientes con coinfección se desarrollaron con mayor frecuencia complicaciones graves:

  • Síntomas respiratorios — en el 61% frente al 38% en la monoinfección por DBV
  • Alteraciones renales — en el 84% frente al 66%

El doble ataque de diferentes patógenos aumenta la carga sobre el organismo y puede provocar un curso más grave de la enfermedad. Esto, a su vez, puede dar complicaciones en forma de daño a los sistemas respiratorio y renal, — explicó Rumyantsev.

La mayoría de las personas se recuperan por sí solas, pero el verdadero peligro surge cuando el virus actúa simultáneamente con otro virus transmitido por garrapatas, — cita sus palabras el medio alemán Gießener Allgemeine, refiriéndose al doctor Tyler Evans.

¿Puede convertirse en pandemia?

Respuesta breve: no existe una amenaza directa de pandemia en el sentido clásico (como la COVID-19) en este momento. Sin embargo, el virus representa una grave amenaza local y requiere una vigilancia estrecha.

La diferencia clave es que ALTNV es un virus transmitido por garrapatas, no un virus respiratorio. Para una pandemia es fundamental la capacidad de transmitirse eficazmente de persona a persona por vía aérea. Hasta la fecha no existe ninguna prueba de ello para ALTNV.

El descubrimiento de ALTNV no significa el inicio de una pandemia, — declaran directamente los autores de uno de los materiales analíticos.

No obstante, algunos expertos llaman la atención sobre un contexto más amplio. El profesor Scott Pegan, al comentar las investigaciones sobre ortonairovirus en general, señaló:

La rápida identificación de ortonairovirus que infectan a humanos, combinada con su capacidad de evolucionar y eludir la protección inmunitaria humana, subraya el importante potencial pandémico de la familia Nairoviridae.

Sin embargo, esta evaluación se refiere a la familia en su conjunto, no específicamente a ALTNV. Para el propio ALTNV, la limitación clave sigue siendo la vía de transmisión: a través de la picadura de una garrapata, no por vía aérea.

La propagación del vector — un riesgo oculto

El principal vector del virus, la garrapata asiática de cuernos largos, ya es una especie invasora y se ha detectado en 21 estados de EE. UU.

La garrapata asiática de cuernos largos, vector clave de este virus, ya se ha extendido a 21 estados de EE. UU., lo que genera preocupación por una posible transmisión futura del virus, aunque por ahora no se han registrado casos de infección por ALTNV en EE. UU., — se señala en la publicación.

Las muestras históricas mostraron que la garrapata se estableció en EE. UU. ya en 2010 (Virginia Occidental), y se detectó oficialmente por primera vez en Nueva Jersey en 2017. Hoy está presente en más de 20 estados, con un nivel significativo de infestación en gran parte de la costa este de EE. UU.

La distribución de H. longicornis necesita un monitoreo cuidadoso, dado su potencial de transmitir patógenos zoonóticos, lo que podría poner en riesgo a poblaciones humanas, — advierten los autores del estudio.

Al mismo tiempo, es importante subrayar: el propio virus ALTNV aún no se ha encontrado en garrapatas estadounidenses. Se trata de un riesgo potencial, no de un hecho consumado.

Prevención y recomendaciones

Actualmente no existe un tratamiento específico ni una vacuna contra ALTNV. Por ello, las principales medidas de prevención se reducen a la protección contra las picaduras de garrapatas:

  • Usar ropa protectora al salir a la naturaleza
  • Utilizar repelentes
  • Después de caminar al aire libre, revisar cuidadosamente el cuerpo y las mascotas en busca de garrapatas

Las garrapatas transmiten muchos virus. Nos estamos volviendo más inteligentes en su identificación. Cuanto más tiempo permanezca la garrapata en la piel, mayor será la probabilidad de transmisión de la infección, — advirtió la doctora Sharon Nachman, jefa de la División de Enfermedades Infecciosas Pediátricas del Hospital Stony Brook en Nueva York.

La cocirculación de ALTNV y DBV en las mismas áreas, junto con su vector garrapata compartido, subraya la necesidad de mejorar el diagnóstico diferencial entre infecciones por estos virus en regiones donde SFTS es endémico, — dice la conclusión de los autores del estudio.

Conclusión

ALTNV es una grave amenaza local, no una pandemia global. El riesgo principal se concentra en las regiones donde habita la garrapata vector. El mayor peligro no radica en el propio virus, sino en su capacidad de causar una coinfección grave con otros patógenos.

La situación requiere una vigilancia epidemiológica estrecha y el desarrollo de pruebas diagnósticas. Como señaló el doctor Tyler Evans:

Este descubrimiento es una llamada de atención. Los médicos tenían miles de pacientes con síntomas clásicos de enfermedades transmitidas por garrapatas, pero todas las pruebas para virus conocidos eran negativas. El descubrimiento de este virus finalmente explica qué estaba enfermando a estas personas.

Precisamente en esto, probablemente, radica la principal importancia del descubrimiento de ALTNV: no en una amenaza pandémica inmediata, sino en llenar un vacío en la comprensión de las infecciones transmitidas por garrapatas y en mejorar el diagnóstico de miles de pacientes con estados febriles inexplicables.

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