Israel ataca a Irán mientras Trump intenta salvar el acuerdo

El 8 de junio de 2026 se convirtió en un día de fuerte escalada en Oriente Medio, poniendo a la región al borde de un conflicto bélico a gran escala. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron oficialmente haber llevado a cabo una serie de ataques selectivos contra objetivos militares en el oeste y el centro de Irán. En respuesta a los ataques de la aviación israelí, se escucharon fuertes explosiones en Teherán y varias provincias, y los sistemas de defensa aérea se pusieron en máxima alerta.

Según fuentes oficiales israelíes, este ataque fue una respuesta directa al ataque con misiles iraní perpetrado el día anterior, 7 de junio. Entonces, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) lanzó varios misiles balísticos contra la base aérea israelí de Ramat David, en el norte de Israel. Según las FDI, la mayoría de los misiles fueron interceptados, pero el incidente marcó el primer ataque directo de Irán desde el frágil alto el fuego acordado en abril de 2026.

«¡Teherán debe arder esta noche!»: retórica dura y escalada

En medio de los ataques mutuos, el ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben-Gvir, adoptó una postura extremadamente dura. En una declaración de emergencia a la nación, afirmó: 

¡Esta noche Teherán debe arder!

 

y prometió que Israel no se detendrá hasta destruir todo el potencial de misiles de Irán. La retórica de Ben-Gvir ha causado alarma en los círculos diplomáticos internacionales, ya que contradice claramente los llamamientos de Estados Unidos a la moderación.

Trump, entre la espada y la pared

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que este año ha estado buscando activamente un nuevo acuerdo nuclear con Irán, se encuentra en una situación diplomática extremadamente complicada.

Por un lado, instó personalmente al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a abstenerse de tomar represalias para no descarrilar las negociaciones. Según fuentes de la Casa Blanca, el acuerdo estaba «pendiendo de un hilo» y, en palabras de Trump, «podría haberse firmado el lunes, martes o miércoles». Por otro lado, el mandatario estadounidense también exigió a Irán que detuviera sus ataques con misiles y volviera a la mesa de negociación, amenazando con «consecuencias devastadoras».

Haciendo caso omiso de las advertencias de Washington, Tel Aviv lanzó su ataque. Esto provocó una reacción inmediata y violenta en los mercados mundiales.

Shock petrolero y amenaza al estrecho

Los precios del petróleo se dispararon a máximos no vistos desde principios de año. El crudo de referencia Brent subió un 3,8%, alcanzando los 96,64 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense avanzó un 4,6%, hasta los 94,68 dólares. Los inversores compran activos «refugio» como el oro y el dólar presa del pánico.

La situación se vio agravada por una declaración de un portavoz del CGRI, que amenazó con cerrar el estratégico estrecho de Bab el-Mandeb en caso de una mayor escalada. Cabe recordar que esta ruta marítima es clave para el suministro de energía desde el Golfo Pérsico a Europa y Estados Unidos. Cualquier bloqueo provocaría una nueva subida de los precios y una crisis energética global.

¿Qué sigue?

El Consejo de Seguridad de la ONU ha convocado una reunión de emergencia para la noche del 8 de junio. Mientras tanto, las capitales mundiales contienen la respiración a la espera del próximo movimiento de Teherán. Los analistas no descartan que Irán pueda lanzar un ataque de represalia masivo en las próximas horas, lo que finalmente precipitaría a ambos países al abismo de una guerra a gran escala.

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