Nueva York, 28 de octubre de 2026. La Asamblea General de la ONU pidió por 34.ª vez a Estados Unidos que ponga fin al embargo económico, comercial y financiero contra Cuba. La resolución obtuvo 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones. El texto salió adelante, pero con el respaldo más débil en dos décadas, y los mayores cambios se produjeron en América Latina.
El resultado: 35 apoyos menos en un año
Hace un año, el mismo texto reunió 165 votos a favor, 7 en contra y 12 abstenciones. En 2024 lo respaldaron 187 países, y solo Estados Unidos e Israel votaron en contra. Así lo recuerda el comunicado de prensa de la ONU.
Según Noticias ONU, en la primera votación, en 1992, apenas 59 países apoyaron la resolución y 71 se abstuvieron. El récord llegó en 2015 y 2017, con 191 votos a favor. En 2016, Estados Unidos se abstuvo por primera vez.
La resolución no es vinculante. En ella, la Asamblea reafirma la igualdad soberana de los Estados, la no injerencia en los asuntos internos y la libertad de comercio y navegación. También menciona expresamente la Ley Helms-Burton de 1996, cuyos efectos alcanzan a empresas de terceros países.
Quién dijo «no» y quién se abstuvo
Votaron en contra 17 Estados, entre ellos Estados Unidos, Israel, Argentina, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Paraguay, Trinidad y Tobago, Bosnia y Herzegovina, Chequia, Hungría, Lituania, Macedonia del Norte, Eslovenia, Marruecos y Emiratos Árabes Unidos. Las listas fueron publicadas por CiberCuba y Periódico Cubano.
Diez de esos países cambiaron de postura en un año. Colombia, Eslovenia, Trinidad y Tobago y Emiratos Árabes Unidos habían votado a favor en 2025. Costa Rica, Ecuador, Bosnia y Herzegovina, Chequia, Lituania y Marruecos se habían abstenido entonces.
Entre las 25 abstenciones figuran Alemania, Italia, Países Bajos, Polonia, Grecia, Corea del Sur, Catar y Baréin. De América Latina y el Caribe están en esa lista Chile, Perú, Honduras, República Dominicana, Haití, Jamaica y Guyana.
América Latina: un continente dividido
Según el recuento del diario brasileño Folha de S.Paulo, cinco países latinoamericanos votaron en contra: Argentina, Colombia, Paraguay, Ecuador y Costa Rica. El periódico describe a sus gobiernos como aliados de la administración de Donald Trump.
A favor, junto con Brasil, votaron México, Uruguay, Nicaragua y Panamá. Bolivia, Guatemala, El Salvador y Venezuela no participaron en la votación, según Folha. En total, 21 de los 193 Estados miembros no votaron.
La agencia EFE destacó otro grupo. Chile, Honduras y Perú apoyaron la resolución el año pasado y esta vez se abstuvieron. Según la agencia, sus mandatarios recién nombrados mantienen buenas relaciones con el presidente Trump.
Chile: el fin de una tradición de 33 años
Para Chile, la votación marcó un quiebre. Según T13, desde 1992 el país había votado a favor en 33 ocasiones, bajo los gobiernos de Patricio Aylwin, Eduardo Frei, Ricardo Lagos, Michelle Bachelet, Sebastián Piñera y Gabriel Boric. El gobierno de José Antonio Kast optó por la abstención.
La Cancillería chilena explicó que el país se abstuvo:
«porque reducir el debate a un asunto económico, sin considerar la situación de los derechos humanos y las libertades políticas en ese país, implica una omisión injustificable y muy significativa para abordar la grave situación que enfrenta el pueblo cubano».
Al mismo tiempo, el embajador de Chile ante la ONU, Roberto Ampuero, subrayó en la Asamblea que el país «no ha respaldado, ni respalda, las medidas económicas, comerciales y financieras unilaterales», porque «terminan recayendo sobre los más vulnerables de la población civil».
La postura de La Habana: «el bloqueo mata»
El canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, presentó la resolución. Mostró en la sala un contador digital: según sus cifras, solo desde el inicio del debate, la víspera, el embargo le había costado a Cuba más de 22,9 millones de dólares. Según recogió EFE, declaró:
«El bloqueo mata y castiga silenciosamente a nuestra población como nunca antes».
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, calificó el resultado de «triunfo de la verdad». En la red social X escribió:
«Es el triunfo de la verdad frente a quienes apuestan por la mentira y el chantaje para someter a un castigo colectivo a toda una nación».
La postura de Washington: «No hay ningún bloqueo»
El embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, pidió votar en contra y rechazó el propio término que usa La Habana (aquí y más adelante, traducción del inglés y del ruso):
«No hay ningún bloqueo».
Según Waltz, en los primeros ocho meses de 2026 Estados Unidos exportó a Cuba bienes por más de 876 millones de dólares. El diplomático atribuye las dificultades de la isla a la gestión de su propio gobierno. Cerró su intervención con un llamado: «Voten no a esta resolución. Pónganse del lado del pueblo cubano».
La postura de Moscú: «hombro con hombro»
Rusia votó a favor. El 27 de octubre, el representante permanente de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzia, afirmó en la Asamblea que solo el daño financiero a Cuba entre marzo de 2025 y marzo de 2026 ascendió a 8800 millones de dólares, y que más de 4 millones de personas en la isla necesitan ayuda humanitaria. Y añadió:
«Exigimos el cese inmediato, total e incondicional del bloqueo económico, comercial y financiero de Cuba, el abandono de la práctica de presión económica y de castigo colectivo de su pueblo».
Nebenzia también se refirió a la orden de arresto dictada en Florida contra Raúl Castro. Sobre ese caso publicamos el artículo «Orden de arresto contra Raúl Castro, a los 95 años: por qué Moscú advierte a toda la región».
El 29 de octubre, la Cancillería rusa emitió un comunicado, citado por la agencia Interfax:
«A pesar de la presión y el chantaje, los resultados de la votación confirmaron una vez más la condena prácticamente unánime y decidida, por parte de la comunidad mundial, del embargo ilegal e inhumano contra La Habana».
El ministerio agregó:
«Rusia siempre estará “hombro con hombro” con Cuba en lo que respecta a la inadmisibilidad de las medidas restrictivas unilaterales ilícitas y de la injerencia en los asuntos internos de los Estados soberanos».
¿Qué sigue?
La resolución no cambia nada desde el punto de vista jurídico: el levantamiento del embargo depende sobre todo del Congreso de Estados Unidos. La Asamblea pidió al secretario general de la ONU que prepare un informe sobre su aplicación para el próximo período de sesiones.
La votación dejó claro que América Latina ya no habla con una sola voz sobre Cuba. ¿Será este resultado la nueva norma o una excepción? Lo dirá la votación número 35, dentro de un año.
Fuentes:
