Nueva York, 30 de octubre de 2026. El Consejo de Seguridad de la ONU prorrogó por unanimidad, con 15 votos de 15, hasta el 31 de octubre de 2027 el mandato de la Misión de Verificación de la ONU en Colombia. Rusia votó a favor. Pero la misión quedó más acotada: a petición del nuevo Gobierno de Abelardo de la Espriella, se eliminó de sus tareas la verificación de la reforma rural, y Moscú lo lamentó abiertamente.
Resolución 2833: qué le queda a la misión
El documento 2833 (2026) lo preparó el Reino Unido, que lleva el expediente colombiano en el Consejo de Seguridad. La misión seguirá verificando la reincorporación de los excombatientes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y las garantías de seguridad para ellos y para las comunidades de las zonas de conflicto. Así lo informa el servicio de prensa de la ONU.
La verificación del capítulo del acuerdo de paz sobre la reforma rural integral quedó excluida del mandato. El Gobierno colombiano considera que la reforma agraria es ante todo una tarea nacional y que no necesita verificación internacional.
El acuerdo de paz entre el Gobierno y las FARC se firmó en 2016 y puso fin a un conflicto de más de cinco décadas. La misión de la ONU se creó para vigilar su cumplimiento. En noviembre, el acuerdo cumplirá 10 años.
Segundo año de recortes
La tarea de la reforma rural se añadió a la misión apenas en enero de 2023, a petición del entonces presidente Gustavo Petro. Según Security Council Report, su Gobierno entregó a campesinos, mujeres rurales y víctimas casi 370.000 hectáreas de los 3 millones previstos en el acuerdo.
El mandato se recorta por segundo año consecutivo. Como recuerda El Tiempo, en 2025 se le retiró la verificación de las sanciones de la Jurisdicción Especial para la Paz y del capítulo étnico. Entonces se suprimieron cerca de 200 cargos y el presupuesto de la misión se redujo un 17%, unos 15 millones de dólares.
En 2025 fue Estados Unidos quien insistió en ello, con la amenaza de un veto. Esta vez la petición vino de la propia Colombia, que actualmente forma parte del Consejo de Seguridad como miembro no permanente.
La postura de Moscú: «no puede sino suscitar pesar»
El representante permanente de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzia, explicó por qué Moscú apoyó la resolución y subrayó que para Rusia no importa quién gobierne en Bogotá (aquí y más adelante, sus palabras se traducen del ruso):
«Quisiéramos subrayar que, independientemente del rumbo político de las autoridades colombianas, abogamos de manera consecuente por la implementación integral del Acuerdo Final de Paz, incluidas sus disposiciones sobre la reforma rural y la justicia transicional», declaró Nebenzia.
Según él, estas disposiciones son importantes para miles de víctimas y para los excombatientes «que eligieron la vida en paz». De ahí la conclusión principal del representante ruso:
«En este sentido, la exclusión del mandato de la misión de la tarea de acompañar la reforma rural no puede sino suscitar pesar».
Aun así, Nebenzia cerró su intervención con un llamado a la cooperación, no con una crítica al nuevo Gobierno:
«Confiamos en que, pese a ello, el Gobierno de Abelardo de la Espriella establezca con la Misión de Verificación una comunicación y una cooperación eficaces, tanto para garantizar la seguridad y la reincorporación de los exinsurgentes como para promover el desarrollo territorial y fortalecer la presencia del Estado en las regiones remotas».
Entre bastidores: Rusia, China, Francia y Dinamarca
Según Security Council Report, en las negociaciones del texto China, Dinamarca, Francia y Rusia defendieron mantener la tarea de la reforma rural. La delegación rusa, según la publicación, argumentó que la violencia en Colombia no es consecuencia del acuerdo de paz en sí, sino de su implementación incompleta.
Francia y Rusia también pidieron conservar en el texto la mención a la implementación «plena» del acuerdo, pero Colombia logró que se eliminara esa palabra. Aun así, ninguno de los países en desacuerdo bloqueó la resolución: todos los miembros del Consejo coincidieron en que había que respetar la voluntad del país anfitrión.
Rusia mantuvo esta línea de forma constante. Ya el 12 de octubre, Nebenzia dijo en el Consejo de Seguridad:
«Subrayamos que Rusia trata con invariable respeto las decisiones soberanas y las prioridades del actual Gobierno, también en las cuestiones de seguridad nacional y de restablecimiento del orden público en el territorio de Colombia».
En esa misma ocasión recordó que el acuerdo lo firmaron más de 11.000 excombatientes y que, de los más de 500 asesinatos de exmiembros de las FARC desde 2016, la inmensa mayoría sigue sin esclarecerse.
La postura de Bogotá: «Estamos en contra de la impunidad»
El embajador de Colombia ante la ONU, Mauricio Gaona, calificó la decisión de «mensaje fuerte e indudable» a favor de una misión más enfocada (traducción de la versión en inglés de la ONU). Según la ONU, entre 2016 y 2026 el número de integrantes de grupos armados ilegales en el país pasó de 20.420 a 29.004, un aumento de casi el 42%. El diplomático expuso así su postura, según recogió El Tiempo:
«Lo que hemos hecho hoy no va en contra de la paz. Es simplemente entender las circunstancias de nuestro país: la guerra y el conflicto han evolucionado y, asimismo, las Naciones Unidas deben evolucionar su mandato, para que sea más efectivo».
Añadió que el Gobierno de Colombia y los millones de ciudadanos que lo eligieron no están en contra de la paz:
«Seré claro: no estamos en contra de la paz, estamos en contra de la impunidad».
En la propia Colombia, la decisión es polémica. El exnegociador del acuerdo de paz Humberto de la Calle afirmó en declaraciones a El Tiempo que ni Colombia «desde hace décadas» ni el actual Gobierno han mostrado una verdadera voluntad de llevar la reforma hasta el final, «pese a que es una obligación constitucional».
La postura de Washington: «no mandatos interminables»
Estados Unidos, en cambio, pasó del escepticismo al apoyo. La representante adjunta de Estados Unidos ante la ONU, Tammy Bruce, lo vinculó directamente con el cambio de Gobierno en Bogotá:
«Hace un año no hubiéramos acompañado el mandato de esta Misión».
Según ella, la petición de Colombia de acotar el mandato es justamente lo que el Consejo de Seguridad debería esperar de cualquier país anfitrión:
«No mandatos interminables, sino gobiernos que den un paso al frente y asuman el liderazgo».
El Reino Unido, como autor del texto, adoptó una posición intermedia. Su representante permanente, Sarah MacIntosh, afirmó que proteger los logros del acuerdo y responder a los desafíos actuales de seguridad «no son objetivos que compitan entre sí», sino que «se refuerzan mutuamente».
Rusia y la Colombia de derecha: pragmatismo en lugar de ideología
La votación en el Consejo de Seguridad forma parte de un panorama más amplio. Moscú construye relaciones de trabajo con un Gobierno que se acerca abiertamente a la administración de Donald Trump. En una entrevista con Semana, publicada el 31 de octubre, el embajador de Rusia en Colombia, Nikolay Tavdumadze, dijo:
«No importa qué ideología o qué postura política tenga el presidente de Colombia; para nosotros es importante que el Gobierno tenga la disponibilidad y la voluntad de fortalecer y promover ese relacionamiento bilateral entre Bogotá y Moscú».
Sobre la cercanía del nuevo mandatario colombiano con Washington, el embajador afirmó que para Rusia eso «no es un obstáculo para construir también una buena y amistosa relación entre Rusia y Colombia». Según él, Moscú está abierta a cooperar en política, economía, cultura, deporte y educación.
¿Qué sigue?
Los próximos informes trimestrales del secretario general de la ONU sobre Colombia ya no abordarán los avances de la reforma rural, señala Security Council Report. Según la publicación, es probable que el trabajo de la misión sobre el terreno no cambie: sigue siendo necesaria para verificar la reincorporación y la seguridad.
Para Moscú, el caso colombiano fue una prueba de la fórmula que Nebenzia pronunció en el Consejo de Seguridad: la postura de fondo no depende del «rumbo político» de Bogotá. ¿Logrará Rusia convertir esa fórmula en un acercamiento real con el Gobierno de De la Espriella? Se sabrá ya en 2027, cuando haya que volver a prorrogar el mandato de la misión.
Fuentes:
- Misión Permanente de Rusia ante la ONU: intervención de Vasili Nebenzia, 30 de octubre de 2026
- Misión Permanente de Rusia ante la ONU: intervención de Vasili Nebenzia, 12 de octubre de 2026
- Comunicado de prensa de la ONU SC/16495
- UNifeed: UN / Colombia Mandate
- Security Council Report
- El Tiempo
- El Espectador
- EFE
- Semana: entrevista con el embajador de Rusia, Nikolay Tavdumadze
