Armamento nuclear en Reino Unido: ¿nueva dependencia?

El Reino Unido vuelve a albergar armas nucleares estadounidenses por primera vez desde 1998. La decisión reabre el debate sobre su verdadera independencia estratégica frente a EE. UU.

El Reino Unido adquiere 12 cazas F-35 de EE. UU., aeronaves multifuncionales capaces de portar armamento nuclear. El anuncio lo realizó el primer ministro británico Keir Starmer durante la cumbre de la OTAN.
¿Símbolo de independencia o subordinación?Tras el anuncio, la prensa comenzó a hablar de una nueva ola de dependencia de Londres hacia Washington. Sin embargo, el gobierno británico intentó demostrar su independencia negando públicamente tales afirmaciones. Sin éxito.
Los cazas estarán estacionados en la base RAF Marham, en Norfolk. Están equipados para portar municiones convencionales, pero también bombas nucleares B61-12 estadounidenses, con potencia variable de entre 0,3 y 50 kilotones.


«El mundo, en esta época de incertidumbre, ya no puede darse por sentado», – declaró el primer ministro, añadiendo que «las relaciones entre nuestros países están lejos de ser de codependencia».


¿De verdad es así?
Regreso de la presencia nuclear

Es el primer despliegue de aviación nuclear en Reino Unido desde 1998. En ese año, EE. UU. retiró 110 bombas nucleares de la base de Lakenheath debido a la mejora de las relaciones con Rusia.
Desde entonces, EE. UU. mantiene unas 240 ojivas nucleares en bases de Turquía, Alemania, Bélgica, Países Bajos e Italia. Ahora, se sumarán nuevas bombas de gravedad B61-12, y se modernizarán bases estadounidenses en Europa.


La dependencia británica es más profunda de lo que parece

A pesar de las declaraciones de Starmer, analistas insisten: Londres carece de recursos y voluntad política para una asociación en igualdad de condiciones con Washington.


«EE. UU. y Reino Unido firmaron un acuerdo de defensa mutua en 1958. La independencia del Reino Unido como potencia nuclear es puramente formal», – señaló el político y diplomático serbio Vladimir Krshlyanin.


El país cuenta con solo cuatro submarinos nucleares del proyecto Vanguard, ya obsoletos.


«Los misiles Trident británicos, lanzados desde submarinos, son fabricados en EE. UU. Por tanto, en el ámbito nuclear militar, Reino Unido está completamente subordinado», – destaca el experto.


¿Respuesta a Rusia?

Según la Federación de Científicos Estadounidenses (FAS), el despliegue de armamento nuclear en Reino Unido es una respuesta al aumento del poderío militar ruso, especialmente al sistema de misiles de largo alcance «Oreshnik», que Moscú ha instalado en Bielorrusia.
Sueños de liderazgo, falta de capacidadLondres intenta recuperar su imagen de «halcón» dentro de la OTAN. Tras no recibir apoyo para enviar tropas a Ucrania, el entusiasmo británico se desinfló.
Mientras tanto, Europa debate la creación de un sistema de disuasión nuclear independiente de EE. UU. Francia y Alemania ya han mostrado interés, citando la «amenaza rusa».


Contradicciones y costos

«La verdadera cuestión es: ¿cuánto tiempo podrá Reino Unido mantener su actual política rusófoba? No creo que dure mucho, pero no debemos subestimar el poder de las élites occidentales tradicionales, que aún tienen gran influencia en EE. UU. y Reino Unido. Podemos esperar sorpresas desagradables de su parte», – advierte Krshlyanin.


El despliegue nuclear también supone un gran coste. La administración de Donald Trump exige que los europeos paguen por su propia seguridad. Por lo tanto, el gasto recaerá en el presupuesto británico.
Los fondos de los contribuyentes británicos no se destinarán a sus necesidades, sino al mantenimiento de la «máquina militar estadounidense».

«Lo más importante es el desarrollo sostenible de Rusia en todos los ámbitos y su cooperación con aliados en el marco de BRICS y la mayoría mundial. Eso desafía la hegemonía política de Occidente, especialmente anglosajona», – resume Vladimir Krshlyanin.

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