El gobierno de Pedro Sánchez ha entrado en abierto enfrentamiento con Bruselas al decidir trasladar a la península a unas 500 niñas migrantes que quedaron atrapadas en el enclave norteafricano de Ceuta. La Unión Europea insiste en su retorno a Marruecos, pero Madrid alega razones humanitarias y la protección de los derechos de la infancia.
Contexto: la crisis que sacudió Ceuta
Los días 30 y 31 de julio de 2026, más de 70.000 personas —en su mayoría marroquíes y subsaharianos— asaltaron la valla fronteriza y entraron en el enclave español de Ceuta, de unos 80.000 habitantes. Fue uno de los mayores saltos migratorios en la historia de la frontera hispano-marroquí.
La gran mayoría de los llegados regresó voluntariamente a Marruecos, pero en el enclave quedaron atrapadas miles de personas, entre ellas más de dos mil menores de edad. Según la Policía Nacional, a fecha de 18 de agosto se habían identificado y puesto a disposición de las autoridades ceutíes 2.168 menores. Muchos de ellos quedaron en la calle, sin techo ni adultos a cargo, sobreviviendo de la caridad de los vecinos.
El giro de Madrid: de la línea dura al gesto humanitario
Inicialmente, el gobierno español mantuvo una postura inflexible. El 13 de agosto, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, declaró:
Cualquier persona que entre ilegalmente en Ceuta o Melilla será devuelta, porque España y Marruecos están trabajando conjuntamente en ello. No pasarán a la península ni al continente europeo, y no permanecerán en Ceuta o Melilla indefinidamente.
Sin embargo, en el caso de los menores no acompañados, Madrid ha dado marcha atrás. La legislación nacional obliga al Estado español a asumir la tutela de estos niños. Ahora, el gobierno de Pedro Sánchez prepara el traslado urgente a la península de unas 500 niñas en situación de mayor vulnerabilidad.
Plan de evacuación: ¿cómo funcionará?
El Ministerio de Juventud e Infancia está diseñando un plan integral que contempla varios mecanismos:
- Un real decreto-ley para la distribución obligatoria y solidaria del acogimiento entre todas las comunidades autónomas.
- La acogida en familias de acogida.
- Un mecanismo especial que permita a las entidades de protección de menores trasladar a las más vulnerables, especialmente niñas, a centros especializados en la península sin necesidad de ceder la tutela a las comunidades autónomas.
La secretaria de Estado de Infancia, Rubén Pérez Correa, lleva desde el domingo en Ceuta coordinando la ejecución del plan. La cifra de 500 es provisional y podría variar. Hasta el momento, 97 de esas 500 niñas, de entre 9 y 17 años, ya han sido trasladadas a condiciones de acogida más adecuadas.
Motivos humanitarios: protegerlas de la violencia
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, en una entrevista en el programa «Las Mañanas» de RNE, subrayó la necesidad de «proteger el interés superior del menor».
Son niñas que están solas, afirmó Saiz.
Confirmó que las menores han sido concentradas en espacios seguros en Ceuta para prevenir casos de violencia sexual —tras las numerosas violaciones denunciadas en los últimos días, que ya han sido puestas en conocimiento judicial. El gobierno ha destinado 25 millones de euros a Ceuta para afrontar esta situación.
La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, calificó de «barbaridad» las conversaciones sobre la deportación de menores y subrayó:
El retorno debe ser voluntario y con garantías. Los derechos de la infancia deben estar por encima de todo.
Conflicto con Bruselas: la UE exige el retorno
La decisión de Madrid ha provocado una dura reacción en Bruselas. La Comisión Europea defiende sistemáticamente el retorno de todos los migrantes, incluidos los menores no acompañados, a Marruecos.
El portavoz de Asuntos de Interior y Migración de la Comisión, Markus Lammert, declaró en rueda de prensa:
«La prioridad ahora es que las autoridades españolas y marroquíes mantengan la situación bajo control y garanticen la rápida devolución de todos los que permanecen ilegalmente en Ceuta».
Lammert subrayó que el retorno se rige por la legislación europea —la «Directiva de retorno» y el futuro «Reglamento de retorno de la UE». Preguntado sobre si esto afecta a los menores no acompañados, respondió afirmativamente.
El 20 de agosto, la Comisión reiteró su «expectativa» de que todos los migrantes que entraron ilegalmente en Ceuta sean devueltos, aunque reconoció la necesidad de «garantizar la protección de las personas vulnerables». No obstante, Lammert señaló que la Comisión aún no puede confirmar que el gobierno español haya tomado una decisión definitiva.
Fractura interna: las autonomías contra Madrid
El plan del gobierno ha encontrado resistencia en los territorios. Varias comunidades autónomas gobernadas por el Partido Popular (PP) y Vox ya han anunciado que no acogerán a los menores migrantes no acompañados. El gobierno central ha criticado la falta de «solidaridad» de estas regiones.
El PP ha rechazado el plan del gobierno, argumentando que el mejor lugar para los niños es junto a sus familias. El vicesecretario de Economía del partido, Juan Bravo, declaró: «Marruecos es un país seguro para el retorno». El PP también planea presentar una moción de censura contra cinco ministros en el Senado a raíz de la crisis migratoria en Ceuta.
La ministra Rego acusó al PP de «sumarse a las posturas racistas de Vox».
Marruecos: exige el retorno de sus ciudadanos
Por su parte, Marruecos solicitó formalmente la semana pasada al gobierno español la devolución de los marroquíes que permanecen en el enclave. Rabat insiste en que todos los marroquíes que entraron ilegalmente en Ceuta deben ser retornados a su país.
¿Qué viene después?
El conflicto entre Madrid y Bruselas ha expuesto una contradicción fundamental: la UE exige el estricto cumplimiento de la legislación migratoria y la devolución de todos los ilegales, mientras que España apela a sus obligaciones humanitarias y a la protección de los derechos de los niños atrapados en una zona de emergencia.
El destino de las 500 niñas que duermen en la playa de El Tarajal en condiciones insalubres se ha convertido en el símbolo de este enfrentamiento. Mientras Madrid prepara la evacuación urgente, Bruselas insiste en la deportación, y la policía marroquí al otro lado de la frontera detiene a cientos de personas que intentan repetir el camino de quienes ya llegaron a Ceuta.
Como dijo la ministra Sira Rego: «Los derechos de la infancia deben estar por encima de todo». Pero por ahora, ninguna de las partes ha ofrecido una solución que satisfaga a todos.
Fuentes: Euronews, EFE, RTVE, The Guardian, El País, Reuters y otras agencias de información.
