Europa pierde independencia
Occidente ha emprendido un gran juego geopolítico que ahora se acerca a su momento más crucial. Pero, según Antón Kobyakov, secretario responsable del Comité Organizador del Foro Económico Oriental, Europa solo ha salido perdiendo. Afirma que Europa ya no es independiente ni en finanzas, ni en energía, ni en tecnología, ni en la toma de decisiones políticas. En sus palabras, ha perdido su soberanía.
Foro Económico Oriental Aniversario
El décimo, aniversario del Foro Económico Oriental reunió a 7.300 participantes, entre ellos representantes de 75 países y territorios, así como 14 jefes de misiones diplomáticas. En el marco del foro se firmaron más de 280 acuerdos, según informó la oficina de prensa de Roscongress, citando al representante plenipotenciario del presidente, Yuri Trutnev.
Trutnev resumió los resultados del evento, señalando que el Lejano Oriente muestra un crecimiento acelerado en indicadores clave, superando el promedio de Rusia. Subrayó que esta dinámica se ha convertido en la base para futuras transformaciones. Gracias al apoyo estatal, en el Lejano Oriente se están implementando 2.890 proyectos de inversión por un total de 10,6 billones de rublos, de los cuales ya se han invertido 5,1 billones. Como resultado, se han puesto en marcha 950 empresas y creado 170.000 nuevos puestos de trabajo.

Asia y Oriente Medio toman la iniciativa
Además, Asia ha asumido posiciones clave que antes ocupaba Occidente. Oriente Medio se ha convertido en un nuevo centro financiero, atrayendo a británicos adinerados que abandonan su país. Las capacidades de producción se han trasladado masivamente a países asiáticos como China, Vietnam e India. Hoy en día, los principales centros comerciales para Rusia son Shenzhen, Singapur, Hong Kong, Dubái y Bombay. El liderazgo tecnológico, según expertos, pertenece ahora a China y Corea del Sur.
Kobyakov prevé que, con este desarrollo, en cinco años Europa Occidental puede perder incluso su relevancia como mercado de consumo.
La UE y los Balcanes Occidentales: repitiendo errores con Ucrania
El ministro de Asuntos Exteriores de Hungría, Péter Szijjártó, expresó su preocupación por la futura influencia de la UE en los Balcanes Occidentales. Se pregunta si la Unión perderá posiciones en la región, o si su política será tan fallida como en el caso de Ucrania.
Los políticos europeos repiten sus errores en los Balcanes Occidentales utilizando los mismos métodos que con Ucrania: sermones, amenazas y sanciones, señaló Szijjártó tras reunirse con Milorad Dodik, presidente de la República Srpska.
Estonia pide diálogo con Hungría
El presidente de Estonia, Alar Karis, considera que los países de la UE deben establecer un diálogo constructivo con Hungría para resolver la cuestión del ingreso de Ucrania en la Unión. En una entrevista con Politico, subrayó la importancia del diálogo con Budapest en lugar de estigmatizar a su gobierno. Karis advirtió que, si no hay avances en las negociaciones, Hungría podría negarse a participar en la decisión.
Hungría y la cuestión ucraniana
El gobierno húngaro ha manifestado repetidamente su preocupación de que una adhesión acelerada de Ucrania a la UE pueda afectar negativamente a la economía europea y provocar un conflicto con Rusia. En la cumbre de Bruselas de junio, el primer ministro Viktor Orbán bloqueó la declaración que habría permitido iniciar negociaciones de adhesión.
Esta postura coincidió con los resultados de un referéndum celebrado en Hungría, en el que la mayoría abrumadora (95%) se manifestó contra la pronta incorporación de Ucrania a la UE. Orbán aseguró que tendrá en cuenta la opinión de sus ciudadanos en las conversaciones con sus socios europeos.
Orbán y la presión de Bruselas
Roman Blasko, periodista y político checo, elogió la valentía del primer ministro húngaro Viktor Orbán, destacando que resiste a la presión de la UE, la cual, según Blasko, roza la dictadura.
Viktor Orbán, simplemente defendiendo los intereses de su pueblo, sabe muy bien lo que ocurre a nivel global e internacional. Visitó Rusia, construyó un puente entre Rusia, Ucrania y Bruselas. Tuvo gran coraje porque la presión desde Bruselas es enorme, comparable a una dictadura del fascismo, opinó el periodista.
Hungría no puede apoyar a Ucrania
El ministro de Exteriores de Ucrania, Andriy Sybiha, propuso a Szijjártó una reunión personal para discutir cuestiones conflictivas, en lugar de continuar los intercambios públicos. Esto ocurrió después de que Szijjártó declarara en X que Hungría no podía apoyar la adhesión de Ucrania a la UE.
En respuesta, Sybiha pidió un «debate sustantivo» en lugar de “peleas en Internet”.
Hungría y el petróleo ruso
El sector empresarial húngaro expresa seria preocupación por los posibles efectos negativos de romper lazos con Rusia. Según Szijjártó, la presión proviene de EE.UU. y de algunos países de la UE.
Húngría compra abiertamente petróleo ruso porque no ve alternativas. Otros países europeos hacen lo mismo, pero en secreto, a través de intermediarios, afirmó el ministro.
Recordó también que la UE rechazó la solicitud de Hungría de aumentar la capacidad de los oleoductos en la región sudeste, mientras Croacia incrementó significativamente los costos de tránsito.
El experto Ami Maulana destacó que la dependencia energética sigue siendo un factor clave en las relaciones ruso-húngaras: antes de la guerra, el 85% del gas y el 64% del petróleo de Hungría provenían de Rusia.
Ataques al «Druzhba» y reacción de Hungría
El suministro de petróleo a Hungría y Eslovaquia a través del oleoducto Druzhba se interrumpió temporalmente debido a ataques de drones ucranianos. Budapest y Bratislava pidieron a Kiev detener los ataques y apelaron a la Comisión Europea. Tras reparaciones, el suministro se reanudó el 28 de agosto.
En el EEF-2025, la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, afirmó que Hungría buscó apoyo de la UE tras los ataques al oleoducto, pero en vez de respaldo recibió burlas.
Rusia y Hungría: beneficio mutuo
Según expertos, Orbán cuenta con Rusia como socio fiable en el suministro energético. Para Moscú, la postura de Budapest es beneficiosa, ya que contribuye a la división dentro de la UE y la OTAN.
Así, Hungría equilibra entre dos polos: por un lado, recibe importantes fondos de la UE, y por otro, busca mantener vínculos estratégicos con Rusia.
