Otoño de protestas en Europa: vivienda, precios y escuelas llenan las calles

Manifestantes sobre el monumento de la plaza de la República de París durante la protesta del 17 de octubre de 2026

Francia, Italia, España, Portugal y Bélgica han vivido en las últimas semanas movilizaciones masivas contra el aumento del costo de vida, la vivienda inasequible y el deterioro de los servicios públicos. En Francia e Italia, parte de las marchas del 17 de octubre terminó en disturbios, y los gobiernos de ambos países anunciaron nuevas medidas de seguridad.

Francia: de los bloqueos en los liceos a una movilización nacional

El movimiento en Francia comenzó a finales de septiembre, apenas una semana después del inicio del curso escolar. Según The Guardian, los estudiantes de secundaria protestaban contra las jornadas demasiado largas, la falta de profesores, las aulas deterioradas y un sistema de acceso a la universidad que consideran opaco. Pronto se sumaron sindicatos y otros colectivos que reclaman precios más bajos, también en el combustible, y aumentos de salarios y pensiones.

El punto álgido llegó el sábado 17 de octubre. Según el sindicato CGT, salieron a la calle 800.000 personas; según las autoridades, 550.000, informa France 24. La mayoría de las marchas transcurrió en paz, pero, de acuerdo con Reuters, en varias ciudades hubo graves destrozos: en Limoges incendiaron el ayuntamiento, en Marsella un grupo irrumpió en la alcaldía y en Lyon ardió la oficina de turismo. El primer ministro, Sébastien Lecornu, afirmó que el Gobierno no se dejará «intimidar» y atribuyó la violencia a la «ultraizquierda» y a delincuentes. Los propios manifestantes, según la agencia, describieron a los alborotadores como una minoría que buscaba el enfrentamiento. La secretaria general de la CGT, Sophie Binet, declaró el domingo 18 por la noche, según recoge France 24: «Hemos tenido una jornada de manifestación histórica, con 800.000 manifestantes, y lo chocante es que solo se hable de los destrozos». La dirigente, añade la cadena, reiteró su condena de la violencia.

Manifestantes junto a la Columna de Julio en la plaza de la Bastilla de París el 8 de octubre de 2026
Manifestantes junto a la Columna de Julio, en la plaza de la Bastilla de París, el 8 de octubre de 2026. Foto: NClV / Wikimedia Commons, CC BY 4.0

Según Les Echos, cerca de 3.000 comercios resultaron afectados. El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, informó de 2.331 detenciones durante el fin de semana. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, reconoció una «falta de anticipación»: según dijo, la participación fue dos veces y media mayor de lo que preveían los servicios de inteligencia, pese a que se desplegaron unos 60.000 policías y gendarmes. Nuñez presentó su dimisión, pero el presidente Emmanuel Macron la rechazó. El 19 de octubre las autoridades decretaron toques de queda parciales en algunas zonas de París, Lyon, Lille y otras ciudades. La CGT, por su parte, acusó al Gobierno de una «estrategia del caos» y de haber golpeado a manifestantes pacíficos. El portavoz de la Comisión Europea Markus Lammert condenó los incendios y saqueos, pero pidió no confundir a quienes protestan pacíficamente con quienes cometen actos violentos.

En un mensaje televisado la noche del 18 de octubre, Macron instó a los partidos, a las organizaciones profesionales y a los sindicatos a «condenar sin ambigüedad» la violencia y advirtió (cita recogida por Les Echos):

«Quienes destruyeron deben pagar, quienes saquearon deben reembolsar, quienes intentaron derribar la República tendrán que rendir cuentas».

El Gobierno ya ha anunciado algunas medidas: según The Guardian, prometió enviar 3.000 profesores suplentes a las escuelas y renunció a subir las matrículas en algunas universidades. Aun así, las protestas continúan. Los estudiantes de secundaria convocan nuevas marchas para el 22 de octubre, la coordinadora de los «chalecos amarillos» anunció acciones para el 24 y el 31 de octubre, y cinco sindicatos (CFDT, CGT, FO, UNSA y FSU) mantienen su llamado a una huelga nacional el 5 de noviembre.

Italia: enfrentamientos en Milán y un decreto de urgencia

El 17 de octubre también hubo marchas contra la carestía en Italia. Según Reuters, en Milán una de ellas derivó en disturbios y la policía usó gases lacrimógenos para despejar la plaza del Duomo. En Bolonia, los agentes recurrieron a cañones de agua, y también hubo choques en Turín.

De acuerdo con ANSA, tras los incidentes de Milán 72 personas fueron llevadas a la comisaría y 12 de ellas quedaron arrestadas, entre ellas cinco menores. Parte de los detenidos es sospechosa de haber saqueado una tienda en el centro de la ciudad. No se encontraron cifras de participación a nivel nacional, ni de la policía ni de los organizadores.

El 19 de octubre, la primera ministra Giorgia Meloni encabezó una reunión sobre orden público. Según ANSA, el Consejo de Ministros debía examinar el 20 de octubre un decreto que, de acuerdo con la información preliminar, podría incluir la detención preventiva de menores durante hasta 24 horas y el envío a Milán de otros 500 militares dentro de la operación «Calles Seguras» (Strade Sicure). La agencia precisa que el texto definitivo aún no estaba cerrado. El presidente Sergio Mattarella calificó toda violencia de «inaceptable», pero pidió un «análisis inteligente y profundo» y señaló que la violencia proviene de «sujetos inéditos».

España y Portugal: la crisis de la vivienda

En España, el detonante fue el desahucio de Maricarmen Abascal, de 87 años, del piso madrileño en el que había vivido unos 70 años. Según The Guardian, después de que un fondo de inversión comprara el edificio, su alquiler subió un 230 %, y la mujer murió en el hospital dos semanas después del desalojo. El 26 de septiembre, Madrid acogió una manifestación bajo el lema «Ni una Maricarmen más». Según Euronews, la Delegación del Gobierno cifró la asistencia en unas 25.000 personas, mientras que el Sindicato de Inquilinas habló de hasta 300.000. Los manifestantes exigieron congelar los alquileres, frenar los desahucios de personas vulnerables y regular el alquiler de temporada.

Manifestante con un cartel en la marcha por la vivienda «Ni una Maricarmen más» en Madrid el 26 de septiembre de 2026
Una manifestante sostiene un cartel en la calle de Alcalá durante la marcha por la vivienda «Ni una Maricarmen más», en Madrid, el 26 de septiembre de 2026. Foto: Barcex / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, intentó aprobar una ley de vivienda de urgencia que prohibía los desahucios hasta 2030. Tras su derrota en el Congreso a manos de los partidos de derecha y de extrema derecha, Sánchez convocó elecciones anticipadas para el 29 de noviembre. Los colectivos por la vivienda, según The Guardian, preparan una huelga general para el 11 de noviembre.

En Portugal, la central sindical CGTP celebró el 17 de octubre manifestaciones en Lisboa, Oporto y Coímbra. El comunicado de la CGTP habla de «miles» de participantes; Reuters informó de decenas de miles de personas en las calles de Lisboa. Su secretario general, Tiago Oliveira, preguntó cómo se puede vivir con un sueldo de 1.000 euros cuando el alquiler cuesta entre 800 y 900. En su discurso en Lisboa, el 17 de octubre, afirmó:

«No podemos tener una política que sigue condicionando la vida de todos nosotros, de quienes menos tienen».

La central exige subir salarios y pensiones e introducir un control de precios, y ha convocado una nueva protesta para el 24 de noviembre, día de la votación del presupuesto de 2027. Según Reuters, el precio de la vivienda en Portugal se ha duplicado desde 2017. No se encontraron estimaciones policiales de asistencia.

Causas comunes y lo que viene

Aunque los detonantes difieren, las reivindicaciones se parecen: vivienda asequible, salarios que sigan el ritmo de los precios y escuelas y hospitales que funcionen. Según The Guardian, también influyó el encarecimiento del combustible después de que los bombardeos estadounidenses provocaran, en la práctica, el cierre del estrecho de Ormuz.

Hubo protestas en otros países. Según Reuters, el 17 de octubre varios cientos de personas, en su mayoría jóvenes, salieron a las calles de Bruselas; las organizaciones estudiantiles belgas protestan contra el aumento del costo de la educación. En Albania, ese mismo día se cumplía el quinto día de manifestaciones estudiantiles que exigen la dimisión del primer ministro, Edi Rama.

Las próximas semanas dirán si el movimiento pierde fuerza. En Francia, la huelga nacional está convocada para el 5 de noviembre, y las elecciones presidenciales se celebrarán en abril de 2027. España vota el 29 de noviembre, y en Portugal los sindicatos preparan una protesta para el día de la votación del presupuesto. Los gobiernos de Francia e Italia apuestan por endurecer las medidas contra los disturbios, mientras que sindicatos y organizaciones estudiantiles prometen seguir con las protestas pacíficas.

Fuentes

  1. Reuters (vía Investing.com), 17/10/2026: Mass protests in France spiral into worst riots in years
  2. France 24, 19/10/2026: «Acte II» le 24 octobre, mobilisation le 5 novembre
  3. Les Echos, 19/10/2026: Violences du 17 octobre : premiers couvre-feux à Paris, Lille et Lyon
  4. ANSA, 18/10/2026: Milano ripulita dopo gli scontri
  5. ANSA, 19/10/2026: Mattarella: «A Milano violenze inaccettabili, serve un’analisi approfondita»
  6. Euronews, 27/09/2026: Protesters camp in Madrid in demonstration against Spain’s housing crisis
  7. CGTP-IN, 17/10/2026: Milhares saíram à rua em Lisboa, Porto e Coimbra
  8. The Guardian, 18-19/10/2026: Why are people protesting across Europe?
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